Mostrando entradas con la etiqueta longitud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta longitud. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de julio de 2016

Medir ¿dinosaurios?

Llevo varios días sin visitar mi blog, y es que este final de curso está siendo una pesadilla en lo que a la duración del tiempo se refiere ¡tantas cosas pendientes!. Pero hoy mi amigo Jesús, me ha sacado a pasear y ¡hemos terminado en el supermercado, comprando dinosaurios!. Debemos ser una escena cómica mirando los juguetes en las tiendas, hoy había soldaditos, pelotas, ... pero yo me he traído para casa una bolsa de pequeños dinosaurios de colores que hemos pensado que podían ser útiles para trabajar con los niños la clasificación.
Así que me he puesto a preparar mi clase de hoy... y se me ha ocurrido mejor utilizarlos para medir.

La primera situación para colocarlos uno seguido de otro e ir sumando cada una de las longitudes:


La otra y dado que mis dinosaurios tienen distintas alturas, podemos hacerles puentes para pasar con las regletas, y facilitar así que hagan comparaciones.


"Partiendo de esta visión de las matemáticas considero que los niños menores de tres años al buscar regularidades y pautas en su entorno, o al caracterizar objetos y establecer relaciones entre ellos para crearse un orden de lo que perciben, están construyendo las estructuras mentales iniciales que estarán presentes a lo largo de todo el proceso de enculturación matemática" (Edo, 2012, p.72).

domingo, 20 de marzo de 2016

Enseñar a los niños a medir longitudes

¿Quién no ha comprobado que a los niños les gusta medir?
Les encanta medir, si les damos una cinta métrica, medirán las sillas, la mesa, su altura -les encanta eso de hacer marcas en la pared-.

Hoy quiero animaros a jugar con los niños con la medida de la longitud, partiendo de que medir es un acto complejo, y que los niños, antes de aprender a medir deben saber clasificar y seriar.
Hemos de comenzar estimulando los sentidos, y utilizando las partes de su cuerpo, o posibles sustitutos en forma de juego.
Vamos a utilizar la mano, ¿cuántas manos mide el largo de la alfombra?

Fuente: Dealz

Si utiliza su propia mano, no llegará a percibir la totalidad del número de manos, o la importancia de colocar siempre la mano de la misma manera.
En este caso estamos comparando, utilizamos las manos, o incluso la cinta métrica, y el acto se llama comparación indirecta.
La ventaja de utilizar estas manos de gomaeva, es que el niño puede poner una, dos, tres, ... y después podrá contarlas, esto desde el punto de vista de la didáctica, es lo que pasa de ser comparación indirecta a llamarse medida, porque ya estamos asignando una unidad -un referente- sea el número de manos, o de centímetros en la cinta.
Podemos medir también objetos que no sean tan sencillos, en el sentido que las delimitaciones, no tienen por qué ser líneas rectas.
Por ejemplo, ¿qué longitud tiene el contorno del vaso donde bebemos?

Podemos ayudarnos de los limpiapipas,


Los niños rodearán la figura con limpiapipas respetando la forma que tenga, podemos cortarlas y luego dejarlas extendidas, para ver qué vaso tiene más o menos contorno.

Seguro que te surgen muchísimas ideas para buscar objetos que comparar y medir, ¿te animas?

jueves, 3 de marzo de 2016

Si bajas la escalera multiplica, que es más fácil

Fuente: Flickr

Mi fuente de inspiración de hoy son mis hijos, como otras veces, y una conversación que escuché entre ellos la pasada semana:

Juan (8 años): ¿Cuántos centilitros son un litro?
Carmen (11 años): A ver Juan tienes que poner en la escalera para arriba cada escalón entre diez, para abajo por diez.
Juan: Y esa tontería de la escalera si aquí no hay escaleras; centi... pues serán cien digo yo.

Así hemos aprendido todos el cambio de unidades, y todos en algún momento hemos estado en esa escalera situados pensando si bajar o subir.
Bueno, pues me voy a acercar únicamente a dos magnitudes, pero... sin escalera ¿de acuerdo?
Voy a acudir a wikipedia, y tomaré prestada una de sus imágenes (ver abajo). Tú en casa, para trabajar con los niños coge una regla cualquiera, y puedes ponerle otros números pegando pequeños gomets.

El niño sabe lo que es un centímetro, están acostumbrados medir con estas reglas o con el metro de la caja de herramientas. También observan esas pequeñas rayitas que tenemos entre una y otra. Pues ahora si hemos transformado la regla si no encontramos una de milímetros, es tan sencillo como:
¿En un centímetro cuantos milímetros caben? ¡10! Así pues es 10 veces más grande, quizá te apetezca ilustrarlo con las regletas.
Por eso para pasar de centímetros a milímetros hay que multiplicar por diez.
Y ¿en un decímetro cuantos centímetros caben? Vamos a contar, 1, 2, 3, 4, ... 10. Por lo tanto, un decímetro es 10 veces más grande que un centímetro porque caben 10.
Podemos construir reglas con distintas unidades, o más grandes utilizando las baldosas del pasillo.

Ahora, pasemos a la superficie, es habitual encontrarte chavales que quieren convertir metros en metros cuadrados, y esto es porque no entienden la diferencia entre uno y otro.
Desde tu regla, haz cuadrados de papel. Porque igual que la unidad de longitud es longitud, la unidad de superficie ha de ser una pequeña superficie.

Pequeñito, de 1 mm de lado.
Mediano, de 1 cm de lado.
Grande, de 1 dm de lado.

Córtalo, que vean cuantas piezas necesitan para cubrir todo el espacio.
Vas a necesitar muchos, pero lo importante es que vean que con el metro podemos medir los bordes de los cuadraditos, pero la superficie no. Y que vayan completando los cuadrados a partir de los más pequeños, para que así asocien el paso de una medida a otra a ¿cuántas veces cabe éste entre éste?

¡Venga a practicar!