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martes, 7 de mayo de 2024

Poesía y matemáticas en Educación Infantil



Mi entrada de hoy he de agradecérsela a Purificación Rodríguez, estudiante del curso de Formación Permanente de UNED "Los Algoritmos o cómo Enseñar a Hacer las Operaciones Fundamentales en Matemáticas", que aprovecho para indicar que este será el último año que lo ofrezcamos, dado que vamos a sustituir por otro más actualizado y rico en actividades con el título "La resolución de problemas como contexto de aprendizaje para las operaciones fundamentales" del que os contaré algunas cosillas más adelante.
Bueno, pues regreso a donde estaba, y a la actividad que Purificación propuso en una de las actividades a partir de un poema de Gloria Fuertes "En el árbol de mi pecho":

En el árbol de mi pecho
hay un pájaro encarnado.
Cuando te veo se asusta,
aletea, lanza saltos.
En el árbol de mi pecho
hay un pájaro encarnado.
Cuando te veo se asusta,
¡eres un espantapájaros!

La propuesta parte de un árbol de Gloria Fuertes no con uno, sino con 7 pájaros encarnados, que cuando ven el espantapájaros se asustan y 4 pájaros se van volando. ¿Queda algún pájaro en
el árbol de Gloria? ¿Cuántos pájaros se quedan en el árbol?

Se trata de un problema de concepción unitaria, en el que hay un único conjunto que sufre una transformación. Hay una cantidad inicial que cambia al quitarle una "cantidad de cambio". Es un problema de cambio decreciente con cantidad final desconocida. 

Analicemos la representación realizada:


Esta representación tendría tiempos, y no podemos verla de un modo estático como la imagen, sino que tendríamos tres momentos en la representación:
1. El árbol con los 7 pájaros
2. Donde vamos quitando uno a uno que se van volando hasta completar 4
3. Observando el árbol tal como queda para contar los pájaros que no se asustaron

Hacer a los niños partícipes de la construcción de la representación, y plantear la operación a partir de la sucesión de hechos nos facilita observar si han comprendido o no el sentido del cambio en el problema.

Recomiendo leer el artículo completo de Aguilar et al. (2003), donde dice:
Las consideraciones anteriores ponen en evidencia que hasta los problemas aritméticos de suma y resta necesitan diversos esquemas que ayuden a formarse una representación adecuada para su resolución. Los niños y niñas necesitan conocimiento estratégico para elegir los esquemas adecuados a los distintos tipos de problemas que mejoren la representación de los mismos. La investigación en resolución de problemas aritméticos proporciona pruebas razonables de que poseer estrategias que se basen en un conocimiento conceptual del tipo de esquema mejora la solución (Baroody y Hume, 1991; Cawley y Parmar, 1992; Wooward y Montague, 2000; Jitendra, Dipipi y Perron-Jones, 2002) (p. 389).

* Gracias Purificación por permitirme utilizar tu actividad, como ejemplo en este blog. ¡Seguimos aprendiendo juntos! 


Referencias:
Aguilar, M., Navarro, J. I., & Alcalde, C. (2003). El uso de esquemas figurativos para ayudar a resolver problemas aritméticos. Cultura y Educación, 15(4), 385-397. https://journals.sagepub.com/doi/pdf/10.1174/113564003322712956

sábado, 22 de julio de 2023

La dimensión emocional en matemáticas (1)


Mi entrada de hoy parte de leer el proyecto de tesis de Jorge, y es que al hablar de aprendizaje matemático resulta imposible separar la dimensión emocional de los resultados de rendimiento. En los últimos años, ya desde Polya (1945), la investigación didáctica ha focalizado en los distintos aspectos que se ponen en escena en este binomio de lo emocional de las matemáticas.

Esta relación ha sido definida desde distintos focos, quizá un autor relevante por lo que ha supuesto en la investigación posterior ha sido Schoenfeld (1983), que desde la resolución de problemas recoge la importancia de las creencias para la toma de decisiones del estudiante.

Me posiciono ante estos aspectos contraria a la defensa en algunos trabajos de las denominadas "inteligencias" matemática o emocional, y es creo que estos planteamientos sesgan la propia concepción de la didáctica en la escuela.

Desde la perspectiva del estudiante, inicio mi relato por un estudio longitudinal, por la cantidad de información de proceso que se recoge, donde Hidalgo Alonso et al. (2005) recogen seis ejes fundamentales: atribuciones de causalidad, gusto por las matemáticas, autoconcepto matemático, actitudes y creencias matemáticas, creencias sobre el profesor y creencias del entorno familiar. Muestran "la idea de mutua dependencia entre factores cognitivos y factores emocionales", planteando recomendaciones para la formación de los docentes de matemáticas, que tengan en cuenta "temas relacionados con la inteligencia emocional, tales como el autoconcepto del alumno aprendiz de matemáticas, los determinantes afectivos del rendimiento escolar, la influencia de la historia personal y de los miedos del alumno(tratamiento de la diversidad emocional) o los más generales relacionados con la influencia de las actitudes en el aprendizaje de las matemáticas". Plantean también la necesidad de "incorporar de manera sistemática en las programaciones escolares objetivos encaminados a una alfabetización emocional matemática". 

Son distintos los aspectos que pueden influir en estas emociones, y uno de ellos que parece evidente su influencia es la concepción y el uso del error. Así algunos resultados recogen "que la calificación del alumno disminuirá conforme la intensidad de sus creencias de que naturalmente no es bueno para las matemáticas, y que las mismas no le entran por la comisión de errores y acorde a su conducta de falta de interés por corregirlos" (Eccius-Wellmann & Ibarra-González, 2020). Y es que dependiendo la forma del uso del error en el aula, el estudiante tendrá la confianza o no para intentar aprender del error cometido.

Nos fijamos también en este punto en situaciones de aprendizaje que faciliten la autoregulación y ees que, "mediante el aprendizaje autorregulado los estudiantes activan y conservan afectos y comportamientos junto con las cogniciones correspondientes" (Martínez Vicente & Valiente Barroso, 2019).

Pero no nos fijemos únicamente en lo que puede dar lugar a emociones negativas, sino también a las situaciones que ayudan a disfrutar, como "uno de los aspectos que favorece el aprendizaje es la generación de emociones positivas y hemos percibido cómo estas surgen al crear un problema –sobre todo en contextos lúdicos –y más aún cuando este es valorado por otras personas; en particular, por el profesor o la profesora o por los/as compañeros/as de clase" (Malaspina, 2021).

En cuanto a la perspectiva docente, el trabajo de García-González y Martínez-Padrón (2020), defiende que hay "dos razones por las que se desencadenan las emociones negativas de los docentes que enseñan matemática: (a) las experiencias emocionales experimentadas cuando eran estudiantes: generalmente, quienes tuvieron experiencias negativas con las matemáticas las siguen experimentando cuando se convierten en profesores, conservando la creencia de que las matemáticas son difíciles (...); y (b) el conocimiento de la asignatura: muchos de los docentes que tienen la responsabilidad de enseñar matemáticas no siempre son especialistas en los contenidos que les marca el currículo escolar".

Son distintos los estudios con futuros maestros que muestran la importancia de estas emociones en relación a las matemáticas. Me quedo ahora para que podáis echar un ojo a los instrumentos con el trabajo de Marbán et al. (2020) que establece "la necesidad de establecer programas de intervención afectivo-matemáticos específicos que acompañen los procesos de formación didáctica de los estudiantes para maestro"

Referencias:

Eccius-Wellmann, C., & Ibarra-González, K. P. (2020). Dependencia de la calificación de una evaluación diagnóstica en matemáticas con aspectos afectivos por la comisión de errores. Bolema: Boletim de Educação Matemática, 34, 544-563. https://doi.org/10.1590/1980-4415v34n67a10

García-González, M. S., & Martínez-Padrón, O. J. (2020). Conocimiento emocional de profesores de matemáticas. Educación matemática, 32(1), 157-177. https://doi.org/10.24844/em3201.07

Hidalgo Alonso, S., Maroto Sáez, A., & Palacios Picos, A.  (2005). El perfil emocional matemático como predictor de rechazo escolar: relación con las destrezas y los conocimientos desde una perspectiva evolutiva. Educación Matemática, 17(2), 89-116. https://www.redalyc.org/pdf/405/40517205.pdf 

Malaspina, U.(2021). Creación de problemas y de juegos para el aprendizaje de las matemáticas. Edma 0-6: Educación Matemática en la Infancia, 10(1), 1-17. https://revistas.uva.es/index.php/edmain/article/view/5934/4455

Marbán, J. M., Palacios, A., & Maroto, A. (2020). Desarrollo del domino afectivo matemático en la formación inicial de maestros de primaria. Avances De Investigación En Educación Matemática, (18), 73–86. https://doi.org/10.35763/aiem.v0i18.286

Martínez Vicente, M., & Valiente Barroso, C. (2019). Autorregulación afectivo- motivacional, resolución de problemas y rendimiento matemático en Educación Primaria. Educatio Siglo XXI, 37(3 Nov- Feb), 33–54. https://doi.org/10.6018/educatio.399151

Schoenfeld, A. (1983). Episodes and executive decisions in mathematical problem-solving skills. En R. Lesh y M. Landau (Eds.), Acquisition of mathematical concepts and processes (pp. 345-395). Academic Press.


domingo, 19 de agosto de 2018

¿Tan difícil es enseñar matemáticas fuera de un prospecto?: trabajando con las fracciones

Los chicos van creciendo, y con ello avanzamos en las conversaciones matemáticas. Es algo habitual en casa desde que eran pequeños ¡los pobres no eligieron tener dos progenitores profesores de matemáticas!
Ha sido en estas conversaciones, donde he ido descubriendo algunos problemillas con el aprendizaje, sobre todo aquello que han aprendido de manera lejana a una comprensión sólida. Y es que no he intervenido en ninguno de ellos a modo de profesora particular, de este modo se han convertido en una fuente de aprendizaje para mí como docente, porque voy descubriendo qué agujeros puede haber en las etapas obligatorias, siempre siendo consciente que mi muestra es de dos niños, muy distintos entre sí pero con una característica común, ¡les gustan las mates! y ¡son curiosos por aprender!
Bien, pues habiendo situado el día a día, llego a la cena de hace unos días. No sé qué habían estado hablando con el padre, cuando la conversación fue:

  • Pues un medio por un medio.
  • ¿Este cuál era el del caramelito o el de "así"?

Mientras decía la palabra "así" hacía un gesto con sus manos a modo de paralelas invisibles, de manera perpendicular a su cuerpo.
En ese momento yo que estaba en mi mundo, se me activó la chispa: "¿Caramelito? ¿Qué es eso de caramelo?".

  • Pues mami, lo que se hace para multiplicar, así y así -mientras trazaba líneas invisibles cruzadas- y si le puedes cruzar y formar el caramelito y es dividir.


Imagen tomada en el Momath (New York). Julio 2018

Bien, ¿estamos ante una regla mnemotécnica? O ¿realmente piensa que eso es multiplicar o dividir fracciones? Un par de preguntas fueron suficientes para sentir que lo que había aprendido era lo que pondría el prospecto... coloque los números, si tiene esta operación actúe así, y esta otra... así... pero sobre todo no reflexione por las causas.

Así que vamos a hacer dos cosas ahora, pedir a los maestros que siempre que utilicen una regla se aseguren que antes se conoce la utilidad de lo que están automatizando, y otra vamos a mostrar algunas maneras -sin entrar en la resolución de problemas que sería lo útil- que nos sirvan para realizar de manera comprensiva, producto y división de fracciones.

Me gustaría tener a mano mi paquete de regletas, pero las he dejado en la universidad, así que hoy me voy a apoyar en algunas aplicaciones visuales y en unos días haré una nueva entrada con mis regletas de colores.

Vamos a utilizar como aplicación de apoyo: 
Podríamos utilizar papel cuadriculado, lapiceros de colores y unas tijeras, en caso que no tuviésemos acceso a ella.


Iniciamos "la ronda de preguntas":
- ¿Qué significa multiplicar una fracción por otra?
- ¿Cómo podemos ilustrar la operación?




Hacer tres quintos por un cuarto, podemos leerlo de manera más comprensiva como "tres quintos de un cuarto", así tendríamos que tener claro que es un cuarto, por eso el cuadrado originariamente lo dividimos en cuatro tiras "verticales", y nos quedamos con una "un cuarto". De esa tira tenemos que elegir "tres quintos", por eso la dividimos en cinco partes y nos quedamos con tres. El resultado es la parte que hemos dejado en color verde.

Reflexionemos, nuestro cuadrado se dividió entonces en 20 partes (¿de qué manera se relaciona con los denominadores?), de ellas tomamos 3 (¿de qué manera se relaciona con los numeradores?).

Veamos otro ejemplo:



Ahora el cuadrado (que en nuestro caso representa "la unidad"), lo dividimos en 5 tiras verticales, y nos quedamos con dos (2/5). Tenemos que dividir esas dos tiras en cuatro partes y quedarnos con 3 (3/4), el resultado es 6 trocitos de los 20 que teníamos.

No intentemos ahora hablar de equivalencia, ni fracciones irreducibles, ... dejemos que puedan trabajar la multiplicación descubriendo ellos mismos el algoritmo.

Para introducir la división podemos actuar de una manera parecida, ilustrando lo que estamos haciendo, pero en esta ocasión me gusta iniciarlo mezclando números naturales y fracciones. Por ejemplo, 3 dividido por 1/2, o lo que es lo mismo: ¿cuántas veces me cabe 1/2 en 3? O al contrario, tomar la fracción como dividendo y el número natural como divisor, para poder hacer pequeños pedazos desde tiras de papel.

Vamos a utilizar una aplicación también en este caso, para ayudarnos a visualizar:




Vemos la manera verbal de expresión, divide un cuarto en 6 partes iguales. El inicio sería una tira de papel, da igual la longitud, la dividiríamos en 4 partes iguales para ver qué es un cuarto, y desde ahí y con ese pequeño pedazo la dividiríamos entre 6.
Una vez tengamos claro cuál es el resultado, en nuestro caso ese pequeño pedazo amarillo, ¿qué significa en el total de la tira, ¿cuántos de esos pequeños pedazos tenemos? Será sencillo ver que tenemos 24, y nuestro resultado es 1/24.

Puedes trabajar de manera inicial con números más pequeños, dado que las divisiones de papel serán más sencillas de manejar. Por ejemplo,


O en sentido inverso, cuando tenemos que visualizar primero una tira que diremos es 1, unirla a otras del mismo tamaño para conseguir el número de partida y preguntarnos entonces, ¿cuántas veces cabe la fracción en ese número?


En este caso, 6 veces. Los chicos irán descubriendo el algoritmo, poco a poco, no será necesario contarles ningún aspecto mágico como "multiplicar en cruz", "en aspa" o "el pescadito". Una vez que este proceso está claro, pasaremos a utilizar en los dos términos una fracción.

Esto lo dejo para una entrada posterior, que ya sabéis que no me gusta que sean demasiado extensas, y me gustaría hacer algunas fotos para ilustrarla.



martes, 6 de febrero de 2018

Froebel, sus dones y las matemáticas



Vamos a situarnos primero en la biografía de este maestro/investigador que quizá podemos considerar como quien motivo el uso de aspectos lúdicos en el proceso de enseñanza/aprendizaje de las matemáticas.

Friedrich Fröbel o Froebel (Oberweissbach, 1782 - Marienthal, 1852) Pedagogo alemán. Discípulo de Rousseau y de Pestalozzi, estudió sobre todo la educación preescolar. Partiendo del principio de que la naturaleza puede manifestarse sin trabas, fomentó el desarrollo de los niños a través de ejercicios, juegos y cantos al aire libre. En 1837 creó el primer jardín de infancia. Es autor de La educación del hombre (1826).

¿Por qué nos acercamos a él? Pues porque considero que es importante conocer todas las corrientes educativas, porque juntas pueden enriquecer nuestra práctica de una manera especial sin dejarnos llevar por una u otra de una manera completa.

Froebel plantea la educación conectada con la familia y en el entorno del niño, además “con el propósito de hacer feliz al niño y que recibiera una educación integral propone en el preescolar recursos didácticos que llamó dones” (Vilchis, 2012, p. 20). La educación que planteó Froebel tenía un enorme sustento en la intuición.

Además, tiene en cuenta la importancia de la tipología de espacios que tienen las escuelas:
Froebel propone una secuencia de espacios que van del espacio más cerrado del aula hasta el jardín en un recorrido que cualifica cada uno de los espacios intermedios, con una enorme riqueza espacial, donde los espacios de transición adquieren una relevancia casi simbólica. El espacio propuesto por el pedagogo servirá como modelo de casi todas las escuelas que trabajan sobre la base de la enseñanza activa hasta nuestros días. El espacio definido por Froebel al igual que sus herramientas de aprendizaje encierra conceptos que serán transversales durante toda la modernidad, así la construcción de espacios intermedios, la ruptura de límites entre el exterior y el interior, y el jardín como espacio habitado, formarán parte del imaginario de toda la arquitectura pensada para educación progresista del siglo XX. Una forma de entender la espacialidad del objeto arquitectónico que trasciende la arquitectura pedagógica y enlaza con una investigación general de la modernidad, que tiene como objetivo la disolución del mismo (Pozo y Mayoral, 2017, p. 4).
Como material más asociado a Froebel podemos hablar de los "dones", ¿pero qué es?
Fuente: https://illustrationnwsad.wordpress.com/2009/03/20/froebels-gifts/
Fröbel creó canciones y juegos para que las madres utilizasen con sus bebés ( ...). No ofreció ninguna instrucción formal en la moral y carácter, pero pensó que los niños adquieren de forma natural tales rasgos por el cuidado de los seres vivos, como las plantas y los animales (...). Tal vez las contribuciones más importantes de Fröbel a la educación infantil eran lo que él llama sus 'dones' (objetos que van desde formas simples como esferas, cubos y cilindros a grupos completos de bloques geométricos de madera en diferentes tamaños y colores) y 'ocupaciones' (las maneras en que estos materiales podrían ser manipulados por niños). Un 'regalo', por ejemplo, fue un rodillo de madera que los niños pueden utilizar para crear patrones por la perforación de pequeños agujeros en hojas de papel, y los niños de kindergarten de Fröbel utilizan palos y guisantes (...]). Lo que Fröbel esperaba lograr con estas herramientas - y con la experiencia de la guardería en su conjunto - no era la instrucción de hechos aislados y habilidades sino 'la creación de un niño sensible, inquisitivo con una curiosidad sin inhibiciones y genuino respeto por la naturaleza, la familia y la sociedad (...).

“El juego es la máxima expresión del desarrollo humano en la infancia, pues sólo ella es la libre expresión de lo que está en el alma de un niño.”
Friedrich Froebel

La simetría del alma es simbolizado como un niño construye con bloques, uniéndolos para formar un todo. A través del uso adecuado de los dones, el niño progresa a partir del material a lo abstracto: a partir de las lecciones volumétricos ofrecidos por bloques, a través de los planos bidimensionales dilucidados por el juego con losas de entarimado (formas de madera con dibujos geométricamente planos), a las deducciones de naturaleza lineal extraída de colocación palo, con el uso del punto en dibujos punteados.
Fuente: https://www.communityplaythings.co.uk/learning-library/articles/friedrich-froebel

Froebel desarrolló un plan de estudios basado en los dones (pequeños materiales de manipulación para que los niños manejen formas prescritas, promoviendo el aprendizaje sobre el color, forma, conteo, medición, contraste y comparación) y las ocupaciones (objetos diseñados para enseñar habilidades específicas como el tejido de papel, papel plegado, corte de papel, costura, dibujo, pintura y modelado en arcilla). Mediante la manipulación de los dones y las ocupaciones, los niños tuvieron la oportunidad de analizar y sintetizar diversas formas geométricas. Por ejemplo, triángulos, bien conocidos por los niños como partes de rostros u otras imágenes, se utilizaron para enseñar conceptos en geometría plana. Los niños cubrieron las caras de los cubos con baldosas cuadradas y los abrieron para mostrar sus partes, propiedades y congruencia. Muchos bloques y mosaicos tenían formas cuidadosamente planificadas que encajan en una cuadrícula de diferentes maneras. Se usaron formas, anillos y listones en la cuadrícula, dispuestos y reorganizados en patrones simétricos cambiantes o bordes geométricos.
(...)
Froebel consideraba las matemáticas como un elemento esencial del plan de estudios de jardín de infantes y consideraba que el lenguaje universal y alternativo de la forma geométrica del jardín de infantes podía cultivar la capacidad innata de los niños de observar, razonar, expresar y crear (Joo Jang, 2013, p. 13).

Referencias bibliográficas:

Joo Jang, Y. J. (2013). Perspectives on mathematics education for young children. [Tesis]. University of Illinois at Urbana-Champaign.

Pozo, M. y Mayoral, E. (2017). Coincidencias pedagógicas. Arquitectura y espacio social. Architecture and social space, 41, 1-12.

Vilchis, M. I. (2012). Federico Froebel y el surgimiento del Jardín de Niños durante el Porfiriato(Doctoral dissertation, UPN-Ajusco). Recuperado de http://200.23.113.51/pdf/28607.pdf

Bibliografía:

Gadea Rivas, I. G. (2015). LOS FINES DEL JARDIN INFANTIL EN EL PENSAMIENTO DE FRIEDRICH FROEBEL. Humanismo y cambio social, 5(5), 8-16.