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sábado, 11 de mayo de 2019

Reutilizando una huevera para trabajar con los números

Ya en ocasiones anteriores he utilizado hueveras para diseñar actividades para el aula.

Hoy me voy a parar en una caja de huevos, que además de permitirme todo esto, tiene otras cuantas opciones disponibles, y que nos llega desde el Pazo de Vilane ¿os lo cuento en imágenes?

CONTEO

El protector de los huevos nos permite desprender unos círculos de cartón que pueden ayudarnos con el conteo.

Conteo estructurado. Este aspecto se refiere a contar un conjunto de objetos que son presentados con una disposición ordenada o desordenada. Por ejemplo: El evaluador pone sobre la mesa un total de 20 cubos de forma desorganizada. El niño es requerido a que cuente todos los cubos. Se le permite señalar o mover los cubos. 
Conteo resultante (sin señalar). El niño tiene que contar cantidades que son presentadas como colecciones estructuradas o no estructuradas y no se le permite señalar o apuntar con los dedos los objetos que tiene que contar. Un ejemplo es: Se le presenta al niño 15 cubos en tres filas de cinco cada una con un espacio entre ellos y se le pregunta: «¿Cuántos cubos hay aquí?» . (Navarro et al. (2010, p. 606).

El protector con sus huecos y un puñado de depresores, puede servirnos para trabajar la suma reiterada como inicio de la multiplicación. En la imagen vemos 3 veces 2: 3 x 2

SUMA REITERADA. MULTIPLICACIÓN
Pero trabajar la multiplicación en forma de tablero puede ayudar además a trabajar la propiedad conmutativa, será suficiente tener unos pompones para ayudarnos a ver qué significa 3 x 2 y 2 x 3. 

MULTIPLICACIÓN. CONMUTATIVA

La ventaja de nuestra caja, es que nos permite guardar todo dentro y poner el nombre de cada niño/a para que cada uno tenga su propio material.




Navarro Guzmán, J. I., Aguilar Villagrán, M., Marchena Consejero, E., Alcalde Cuevas, C., & García Gallardo, J. (2010). Evaluación del conocimiento matemático temprano en una muestra de 3º de Educación Infantil. Revista de Educación, 352, 601-615.

martes, 30 de mayo de 2017

La multiplicación como suma reiterada

En estos días, me preguntaba Elvira cómo trabajar la multiplicación, y hoy quiero aproximarme al inicio del trabajo con los niños para que de partida tengan clara la respuesta a una pregunta: "¿qué significa multiplicar?".
En la escuela, muchas veces cuando se comienza la multiplicación, se le da a los niños una hoja que deben colorear con las tablas de multiplicar escritas -ya comenté en otras entradas que como madre tuve que vivir esta experiencia-, sin embargo, la consolidación de las tablas debe ser muy a posteriori y con suerte serán los niños los que les darán sentido. Veremos esto en una entrada posterior, hoy solo quiero comenzar el trabajo con la multiplicación.
El material, parte de un mismo lugar, "la multiplicación como suma reiterada", para dar lugar a este tipo de situaciones:
"Sandra reconoce que se trata de un problema de suma y realiza una suma reiterada de 7500, maneja correctamente el algoritmo, y posteriormente enuncia la multiplicación y el resultado y entiende que las dos operaciones producen el mismo resultado" (Orozco-Hormaza, 2000, p.149).
Trabajamos con cuerdas con cuentas, algo similar al trabajo que puede hacerse con los quipus; colocaremos una cuerda con varias cuerdas colgadas. Para indicar las posiciones podemos colocar una pinza sobre la intersección con el número, e iremos introducciendo las cuentas de acuerdo al número de veces que queremos reiterar, en la imagen vemos el caso del 3. 


También en esta ocasión trabajamos de la misma manera, pero he utilizado los tapones de la leche, podemos pegarlos sobre un cartón pluma para dar más estabilidad al aparato, y dejar que los niños vayan colocando garbanzos o cuentas sobre esta disposición. Será importante el conteo posterior claro, para ir construyendo el algoritmo de la multiplicación.

El último material replica al anterior, pero en esta ocasión la base es una huevera, ya sabéis que me encantan estos objetos, además podemos colorearla para que se convierta en un instrumento que llame más la atención a los niños.
El final de estos materiales, es construir las tablas a partir de la suma, e intentar que los niños descubran el significado de la propiedad conmutativa de manera guiada a partir del planteamiento de interrogantes del tipo:
¿es lo mismo 2 veces 3 que 3 veces 2?
¿Nos animamos a introducir la multiplicación?

Referencias:
Orozco-Hormaza, M. (2000). El análisis de tareas: cómo utilizarlo en la enseñanza de la matemática en primaria. Revista EMA, 5(2), 139-151.

Esta entrada participa en la Edición 8.4 “Matemáticas de todos y para todos” del Carnaval de Matemáticas cuyo anfitrión es, en esta ocasión, matematicascercanas

domingo, 13 de marzo de 2016

Aprender las tablas de multiplicar

No es la primera vez que os hablo de multiplicación en este blog, ya me acerqué al tablero Montessori en una entrada anterior.
Hoy voy a trabajar con la multiplicación con regletas, y diréis, habiendo tantos temas, ¿por qué repites? Bueno pues en primer lugar porque voy a intentar abordar distintas formas de trabajar con los niños diferentes contenidos o competencias, pero segundo, porque creo que como mamá, la vez en que me he sentido más preocupada con el aprendizaje de mis pequeños en cuanto a las matemáticas, es cuando trajeron a casa un folio con las tablas escritas, con el único objetivo de colorearlas, sin saber otra cosa más que era otra operación después de la resta, y que había que aprenderlas casi que cantando, así que me vi con muchos años menos y en la clase de doña Feli, que era mi maestra allá por los siete años.
Comenzaremos trabajando con las regletas simplemente, sabiendo que cada una de ellas está asociada con un número:


Y ahora nos acercamos a la multiplicación:


El niño podrá ir trabajando únicamente con las regletas rojas (2), una regleta, dos regletas, tres regletas, ... y más tarde viendo a cuántas piezas blancas (1) corresponden.
Una vez  que hayamos terminado con la tabla del 2, podemos trabajar con la del tres, y las regletas verde claro, y así sucesivamente.

Pero aún vamos a encontrar una ventaja más en el hecho de aprender las tablas con regletas, y es que al tiempo vamos a ir conociendo las diferentes direcciones de la operación, o lo que es lo mismo, la propiedad conmutativa:


No me queda más que decir, que hagamos una reflexión en cuanto al lenguaje, y es que si enseñamos el lenguaje de las matemáticas al tiempo después ese uso ayudará cuando los números sean más complejos.
¿A qué me refiero con esto?
Si en vez de decir, 2 x 3, decimos "dos veces tres", podremos ilustrar de forma más sencilla el significado real de la operación. Y en este caso estaríamos asociando a un 3+3 ¿Lo intentamos?

Conviene que vayamos poco a poco, aumentando las cantidades, sobre todo que puedan ver el significado de la operación y la equivalencia de las posiciones.

Ahora te dejo practicar con tus pequeños, ¿me contarás qué tal te ha ido?